7 octubre
2025
Dos amigos en un bar hablando de qué pasa en España.

Pedro:
Lo del PP no se entiende. Porque con una mocion de censura, por ejemplo por falta de presupuestos o apretandole con la corrupción pero de verdad, lo tumban, Pero ahí sigue el PP pedaleando sobre Sánchez y permitiendo que VOX se le suba a las barbas.
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Juan:
¡Ay, amigo, si lo del PP es un culebrón digno de Netflix!
Tienes toda la razón: con el panorama de presupuestos prorrogados (que es como decir «no rendimos cuentas» ante el Congreso) y la corrupción salpicando por todos lados –el último informe de la UCO sobre Ábalos y los sobres en Ferraz es dinamita–, parece un chollo para tumbar a Sánchez con una moción de censura.
Pero Feijóo y compañía pedalean en vacío, y mientras, Vox se frota las manos robándoles el voto duro. Vamos a desgranarlo, que hay estrategia (o cobardía, según se mire) detrás.
Primero, lo de los números: una moción de censura necesita mayoría absoluta (176 escaños), y el PP solo suma unos 137 con Vox. Para llegar, tendrían que camelar a nacionalistas como Junts o PNV, pero estos no pican. Junts ya ha dicho que no la descarta «nada», pero en la práctica, rechazan respaldarla porque ven a Sánchez como su rehén útil (y al PP como otro lobo con piel de cordero). El PNV, igual: recuerdan que apoyaron la moción contra Rajoy por Gürtel, pero ahora no mueven ficha porque Sánchez les da migajas en Euskadi. Sin ellos, es inviable, y presentarla sería un ridículo histórico que uniría a los socios de Sánchez en plan «¡todos a una contra los fachas!».
Segundo, la corrupción: el PP aprieta a tope –han presentado querella contra el PSOE por financiación ilegal y cohecho, y piden monográficos en el Congreso para juzgar a Sánchez en vivo–, pero no van a por la moción porque saben que no es el momento. Feijóo ha descartado explícitamente presentarla, optando por pedir la dimisión y elecciones anticipadas. ¿Por qué? Porque una moción fallida les desgasta más a ellos (mirad lo que le pasó a Vox con las suyas), y prefieren cocinar el escándalo a fuego lento: que explote con los presupuestos (que Sánchez prorroga para no rendir cuentas) o con más filtraciones de la UCO. Así erosionan al PSOE sin jugársela.
Y lo de Vox subiéndose a las barbas… ¡pum! Ahí está el quid. El PP calcula que, aunque Vox les robe 2-3 puntos (como en los sondeos de esta semana, donde Vox ronda el 15-17%), ellos lideran y suman mayoría con holgura. Pero sí, esta tibieza les hace parecer blandos: en X, la gente les machaca diciendo que «si Sánchez está solo, ¿por qué no la moción?» o que «Feijóo espera pactar con PSOE después». Vox, en cambio, grita «¡a por ellos!» y se come el voto anti-Sánchez cabreado. Es como si el PP quisiera llegar limpio a las urnas, pero arriesga que Vox les eclipse.
En resumen: no la tumban porque no tienen los votos, no quieren unir a la izquierda y apuestan por el desgaste hasta que Sánchez se ahogue solo (o convoque elecciones).
¿Mi teoría? Feijóo juega a lo largo: otoño complicado con presupuestos y más corrupción, y en 2026 (o antes) van a por todas. Pero oye, si Vox les da alas para una moción exprés, ¡boom! ¿Tú crees que Ayuso les empuja a jugársela, o que Feijóo es demasiado cauto?
Pedro:
¿Sanchismo? Cuéntame, que me he perdido un par de capítulos de esta serie.
¿Sanchismo? Cuéntame, que me he perdido un par de capítulos de esta serie.
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Juan:
Vale, imagínate: sanchismo es como si Pedro Sánchez fuera un mago de Las Vegas, pero en Moncloa. Primero, el indulto a los del procés: «¡Uy, qué mal rollo con los catalanes, pero si les perdono, me los como en el bolsillo y el PP se pone verde de envidia!». Luego, el pacto con los de ERC y Bildu: «¡Venga, que sois independentistas, pero si os doy competencias y pasta, os calláis y me votáis presupuestos como corderitos». Es supervivencia pura, Pedro se alía con quien sea para no caer, aunque huela a chamusquina. Y la corrupción… ¡pum! Sale el Koldo, los sobres, Ábalos en la UCO… ¿Y qué hace? «¡Indignado estoy yo también! Dimito a los míticos, pero yo sigo al mando porque soy el mal menor». El sanchismo es eso: resiliencia de acero, victimismo en dosis altas y un ego que no cabe en el hemiciclo. Mientras el PP discute si mojarse o no, él te monta una moción de confianza y la aprueba con aplausos de sus socios. ¡Es un crack del malabarismo político!
Vale, imagínate: sanchismo es como si Pedro Sánchez fuera un mago de Las Vegas, pero en Moncloa. Primero, el indulto a los del procés: «¡Uy, qué mal rollo con los catalanes, pero si les perdono, me los como en el bolsillo y el PP se pone verde de envidia!». Luego, el pacto con los de ERC y Bildu: «¡Venga, que sois independentistas, pero si os doy competencias y pasta, os calláis y me votáis presupuestos como corderitos». Es supervivencia pura, Pedro se alía con quien sea para no caer, aunque huela a chamusquina. Y la corrupción… ¡pum! Sale el Koldo, los sobres, Ábalos en la UCO… ¿Y qué hace? «¡Indignado estoy yo también! Dimito a los míticos, pero yo sigo al mando porque soy el mal menor». El sanchismo es eso: resiliencia de acero, victimismo en dosis altas y un ego que no cabe en el hemiciclo. Mientras el PP discute si mojarse o no, él te monta una moción de confianza y la aprueba con aplausos de sus socios. ¡Es un crack del malabarismo político!
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Pedro:
Joder, tienes razón. O sea, que el PP pedalea en el barro y Sánchez baila flamenco encima. ¿Y ahora qué? ¿Se cae solo o nos toca aguantar hasta las elecciones?
Joder, tienes razón. O sea, que el PP pedalea en el barro y Sánchez baila flamenco encima. ¿Y ahora qué? ¿Se cae solo o nos toca aguantar hasta las elecciones?
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Juan:
Ni se cae ni ná. Apuesto a que en dos telediarios anuncia un «gran pacto de Estado» con PP disfrazado de moderado. Otra birra, que esto da sed. ¡Salud por España, que parece guion de Almodóvar!
Ni se cae ni ná. Apuesto a que en dos telediarios anuncia un «gran pacto de Estado» con PP disfrazado de moderado. Otra birra, que esto da sed. ¡Salud por España, que parece guion de Almodóvar!
(¿Pacto climático?)
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Pedro:
¡Amén a eso! Pero en serio, Juan, dame tu bola de cristal: ¿qué pinta el circo para el año que viene? ¿Sánchez patinando con los presupuestos o Feijóo lanzándose al vacío con una moción?
¡Amén a eso! Pero en serio, Juan, dame tu bola de cristal: ¿qué pinta el circo para el año que viene? ¿Sánchez patinando con los presupuestos o Feijóo lanzándose al vacío con una moción?
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Juan:
¡Ja! Mi bola de cristal está empañada de caña, pero te lo suelto tal cual lo veo, Pedro. Mira, 2026 va a ser el año del desmadre total. Primero, los presupuestos: Sánchez los aprueba en enero con un malabarismo de órdago –pasta a ERC para que no armen kayak en Cataluña, un guiño a Bildu con más competencias en Euskadi y un regalito a PNV para que no se quejen de la financiación. ¿Corrupción? Sale otro escándalo, tipo «Koldo 2.0» con algún amiguete de Moncloa pillado en marrones de contratos covid o algo de renovables. El PP grita «¡Dimisión!» a coro, pero Sánchez hace lo de siempre: rueda de prensa con cara de mártir, dimite a dos ministros prescindibles y te suelta un «estoy más indignado que vosotros, pero yo limpio la casa». Sobrevive por los pelos, con abstención de Junts si les promete el AVE a toda leche.
¡Ja! Mi bola de cristal está empañada de caña, pero te lo suelto tal cual lo veo, Pedro. Mira, 2026 va a ser el año del desmadre total. Primero, los presupuestos: Sánchez los aprueba en enero con un malabarismo de órdago –pasta a ERC para que no armen kayak en Cataluña, un guiño a Bildu con más competencias en Euskadi y un regalito a PNV para que no se quejen de la financiación. ¿Corrupción? Sale otro escándalo, tipo «Koldo 2.0» con algún amiguete de Moncloa pillado en marrones de contratos covid o algo de renovables. El PP grita «¡Dimisión!» a coro, pero Sánchez hace lo de siempre: rueda de prensa con cara de mártir, dimite a dos ministros prescindibles y te suelta un «estoy más indignado que vosotros, pero yo limpio la casa». Sobrevive por los pelos, con abstención de Junts si les promete el AVE a toda leche.
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Pedro:
¿Y Feijóo? ¿Se anima o se queda en el banquillo rascándose la barba?
¿Y Feijóo? ¿Se anima o se queda en el banquillo rascándose la barba?
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Juan:
Feijóo es un zorro, no un kamikaze. Lo veo cauto como siempre: en primavera, con el ruido de los presupuestos, Ayuso le pincha el globo desde Madrid con sus tuits incendiarios, tipo «¡Sánchez ladrón, hora de la moción!». Pero el gallego dice «ni de coña, esperemos al desgaste natural». Vox les presiona para una investidura exprés si Sánchez tropieza gordo, pero Feijóo filtra que «sin mayorías claras, mejor elecciones anticipadas en otoño». ¿Mi apuesta? Sánchez convoca en julio, con el calorazo, para pillar al PP con los bates guardados. Resultado: PSOE roza la mayoría absoluta con un subidón de Sumar y nacionalistas contentos, PP gana en votos pero pierde en escaños por el voto útil al centro. Ayuso presidenta de Madrid para siempre, pero Feijóo se queda como líder de la oposición, rumiando revancha para 2027. Y en medio, un «pacto de Estado» sorpresa contra la crisis energética, donde Sánchez se alía con todos menos Vox, y sale como el salvador de la patria. España, un culebrón eterno.
Feijóo es un zorro, no un kamikaze. Lo veo cauto como siempre: en primavera, con el ruido de los presupuestos, Ayuso le pincha el globo desde Madrid con sus tuits incendiarios, tipo «¡Sánchez ladrón, hora de la moción!». Pero el gallego dice «ni de coña, esperemos al desgaste natural». Vox les presiona para una investidura exprés si Sánchez tropieza gordo, pero Feijóo filtra que «sin mayorías claras, mejor elecciones anticipadas en otoño». ¿Mi apuesta? Sánchez convoca en julio, con el calorazo, para pillar al PP con los bates guardados. Resultado: PSOE roza la mayoría absoluta con un subidón de Sumar y nacionalistas contentos, PP gana en votos pero pierde en escaños por el voto útil al centro. Ayuso presidenta de Madrid para siempre, pero Feijóo se queda como líder de la oposición, rumiando revancha para 2027. Y en medio, un «pacto de Estado» sorpresa contra la crisis energética, donde Sánchez se alía con todos menos Vox, y sale como el salvador de la patria. España, un culebrón eterno.
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Pedro:
Joder, suenas como un Nostradamus con resaca. ¿Y si la UE mete la pata con recortes o algo global nos jode el chiringuito?
Joder, suenas como un Nostradamus con resaca. ¿Y si la UE mete la pata con recortes o algo global nos jode el chiringuito?
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Juan:
¡Buena! Si la UE aprieta con el déficit –que lo veo venir, con la inflación resucitando–, Sánchez blamea a Bruselas y te monta un referéndum consultivo sobre «soberanía fiscal» para desviar el foco. Feijóo se pone patriótico y dice «¡Unidos contra Europa!», pero al final, todo queda en agua de borrajas. Predicción bonus: en diciembre 2026, Sánchez anuncia su candidatura a Secretario General del PSOE con un vídeo motivacional en TikTok, bailando con la Begoña remixada. ¡El sanchismo 2.0, indestructible! Otra ronda, que con estas visiones me entra sed profética. ¿Tú qué ves, o te callas y pagas?
¡Buena! Si la UE aprieta con el déficit –que lo veo venir, con la inflación resucitando–, Sánchez blamea a Bruselas y te monta un referéndum consultivo sobre «soberanía fiscal» para desviar el foco. Feijóo se pone patriótico y dice «¡Unidos contra Europa!», pero al final, todo queda en agua de borrajas. Predicción bonus: en diciembre 2026, Sánchez anuncia su candidatura a Secretario General del PSOE con un vídeo motivacional en TikTok, bailando con la Begoña remixada. ¡El sanchismo 2.0, indestructible! Otra ronda, que con estas visiones me entra sed profética. ¿Tú qué ves, o te callas y pagas?
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Pedro:
Paga tú, profeta. Pero si aciertas la mitad, te invito a langostinos. ¡Salud por las profecías que no se cumplan!
Paga tú, profeta. Pero si aciertas la mitad, te invito a langostinos. ¡Salud por las profecías que no se cumplan!
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Yo lo veo así: si no hay pacto en dos semanas, Sánchez monta su show de «indignado pero resiliente», dimite a un par de peones y convoca en diciembre pa’ pillar al personal con el abrigo puesto. ¿Caída épica o supervivencia zombi? Apuesto por lo segundo, que el sanchismo es como el Guadiana: desaparece y reaparece más cabrón.